Cuatro efectivos pertenecientes a la Policía de la Provincia de Jujuy terminaron bajo arresto al ser señalados como los responsables de una agresión física contra dos jóvenes en el sector de Alto Comedero.
Las medidas procesales fueron dictaminadas por el fiscal Diego Funes, al frente de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Económicos y contra la Administración Pública, contando con la autorización express del Juzgado de Control de turno para encarar los procedimientos correspondientes.
El despliegue judicial y policial para dar con los acusados se llevó a cabo durante las últimas horas del miércoles 4 de noviembre, concretando la entrada y registro de múltiples inmuebles vinculados a los implicados. Durante las intervenciones no solo se recolectó material de prueba considerado prioritario para el avance de la causa, sino que se efectivizó la aprehensión de los uniformados, identificados mediante las iniciales L. F. P., M. C. G., F. L. A. T. A. y N. I. Q., a quienes se les imputan las figuras penales de vejaciones y privación abusiva de la libertad conforme al Código Penal argentino.
El hecho violento que dio origen a las actuaciones judiciales tuvo lugar en las primeras horas del sábado 31 de octubre, iniciándose con un seguimiento a alta velocidad a lo largo de la colectora de la Ruta Nacional 66, en inmediaciones del Suri Rugby Club, para culminar en una de las arterias viales de Alto Comedero. En medio de ese recorrido, el personal policial que iba a bordo de motovehículos habría ocasionado que los dos menores que iban en la moto perdieran el control y cayeran bruscamente al suelo, momento en el cual habrían comenzado los violentos ataques físicos contra las víctimas tendidas sobre el pavimento.
A partir de estas detenciones, las autoridades de la Fiscalía anticiparon que en la agenda del órgano judicial de los próximos días figura la concreción de la audiencia imputativa, acto formal donde se notificará oficialmente a los acusados los delitos atribuidos y el marco normativo que enfrentarán. En paralelo, los investigadores continúan abocados al relevamiento de los registros internos de las guardias policiales involucradas y a la realización de los estudios médicos pertinentes para certificar las lesiones sufridas por los damnificados.
