Pablo Laurta fue trasladado desde Entre Ríos a Córdoba, donde será juzgado por el doble femicidio de su expareja y su exsuegra.
El hombre de 39 años, también imputado por el homicidio de un remisero en Entre Ríos, arribó cerca de las 10:00 de la mañana a la Jefatura de Policía de Córdoba, en barrio Alberdi. Luego fue derivado a la cárcel de Cruz del Eje, donde permanecerá en un pabellón de alta seguridad.
Durante su ingreso a la dependencia policial, Laurta volvió a hablar con los medios, en una estrategia planificada, y reiteró una frase que ya había pronunciado tras su detención. “Estoy en paz porque mi hijo ahora está a salvo”. También repitió que el triple crimen fue cometido para “rescatar” a su hijo de una supuesta “red de trata y explotación sexual”.
Los investigadores tienen presente que Laurta sólo se ha manifestado ante periodistas y ha guardado silencio frente a funcionarios judiciales y policiales. Consideran que sus intervenciones públicas forman parte de un plan discursivo que busca instalar otra versión de los hechos.
Apenas ingresó en la unidad judicial de Homicidios, solicitó, al igual que en Entre Ríos, que lo asista un abogado oficial. Luego de ser notificado de la imputación en Córdoba por el doble femicidio, Laurta será trasladado a la ex Unidad de Contención del Aprendido (UCA), donde será fichado por el Servicio Penitenciario de Córdoba. Tras ser revisado por médicos, tal como marca el protocolo, el Servicio Penitenciario de Córdoba lo trasladó a la cárcel de Cruz del Eje, ubicada a 150 kilómetros de la Capital cordobesa.
Laurta enfrenta una doble imputación. En Entre Ríos, fue acusado de homicidio criminis causa por el asesinato del remisero Martín Sebastián Palacio, ocurrido en Gualeguaychú. En Córdoba, la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género lo imputa por el doble femicidio de Luna Giardina, y Mariel Zamudio, asesinadas en el barrio Villa Serrana.
Ambos crímenes, cometidos con pocos días de diferencia, causaron conmoción nacional por la brutalidad del ataque y el discurso que el acusado sostuvo después, basado en falsas denuncias de trata y manipulación mediática. Las fiscalías de ambas provincias coordinan ahora la continuidad del proceso penal y la acumulación de pruebas.
