El proceso judicial por la muerte del joven estudiante humahuaqueño Matías Benjamín Puca concluyó formalmente tras casi nueve años de tramitación.
A través de la aplicación de un juicio abreviado, el imputado Ricardo Martín Cruz admitió de forma expresa su culpabilidad en el siniestro vial y fue sentenciado a una pena de tres años de prisión en ejecución condicional. Esta resolución se consolidó mediante un consenso alcanzado entre el Ministerio Público de la Acusación, los abogados defensores y la parte querellante que actuó en representación de Natalia Fabiola Zerpa, madre de la víctima, cuya conformidad resultó determinante para refrendar el acuerdo.
La instrucción penal preparatoria estuvo bajo la responsabilidad de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad de las Personas, dirigida por el fiscal Aldo Lozano. Durante la audiencia de homologación, Cruz reconoció de manera explícita haber cometido el delito de homicidio imprudente por conducción antirreglamentaria de vehículo automotor, agravado por haberse dado a la fuga tras el impacto, respondiendo así a la voluntad de los familiares de la víctima. Además de la sanción penal de ejecución condicional, el dictamen judicial incorporó una indemnización de carácter económico destinada a resarcir a los damnificados.
El veredicto, emitido de forma unánime por el Tribunal que integraron los magistrados Alejandro Gloss, Elia Luciano Yapura y Ernesto Kamada, fijó asimismo un severo régimen de conducta que el condenado deberá acatar estrictamente durante el trienio de vigencia de la condena. Ricardo Martín Cruz tiene vedada la salida del territorio nacional sin previa autorización de los jueces, tiene la obligación de presentarse ante la Oficina de Control y Probation del MPA, y debe abstenerse por completo de consumir de manera abusiva sustancias estupefacientes y bebidas alcohólicas. De igual modo, se le prohibió molestar, hostigar o realizar cualquier acto de perturbación hacia la madre de la víctima y su entorno familiar, sumado a una inhabilitación absoluta para conducir rodados por un lapso de cinco años, bajo apercibimiento de revocar la condicionalidad y disponer su encarcelamiento efectivo si incumple alguna de las reglas de conducta, en una audiencia donde el imputado además pidió disculpas públicas a Zerpa.
Los acontecimientos que dieron origen a esta causa penal tuvieron lugar el 17 de septiembre de 2017 en pleno centro de la capital jujeña, precisamente sobre la avenida Fascio. En aquella oportunidad, un grupo de alumnos marchaba hacia las instalaciones del RIM 20, donde se hospedaban las delegaciones que participaron en la Fiesta Nacional de los Estudiantes, cuando el automóvil comandado por Cruz invadió la acera peatonal y arrolló a Matías Puca y a una compañera de estudios. El conductor no detuvo su marcha ni brindó asistencia médica a los heridos, provocando que Puca perdiera la vida dos días después en el Hospital Pablo Soria debido a la gravedad del cuadro clínico; un caso que conmocionó hondamente a la provincia por tratarse de un alumno carrocero de la Escuela Técnica de Maimará y que llegó a su etapa resolutiva tras un extenso periplo de planteos legales y dilaciones.
