Las autoridades provinciales de Jujuy realizaron una serie de procedimientos estratégicos destinados a combatir la comercialización de estupefacientes a pequeña escala.
Durante los procedimientos lograron retirar del mercado ilegal una cifra superior a las 51.000 dosis de sustancias prohibidas. Estas acciones, desarrolladas en un esfuerzo conjunto entre el Ministerio de Seguridad y el Ministerio Público de la Acusación, se ejecutaron durante la semana comprendida entre el 17 y el 23 de abril. Como resultado de esta ofensiva contra el crimen organizado, se consiguió desmantelar un total de 19 puntos de venta distribuidos en diversas localidades del territorio jujeño.
El despliegue policial, liderado por la Dirección General de Narcotráfico y la Agencia Provincial de Delitos Complejos, permitió la captura de 13 individuos implicados en la venta de drogas, quienes enfrentan cargos bajo la Ley Nacional N° 23.737. Los allanamientos y tareas de vigilancia se concentraron en sectores críticos de la capital provincial, incluyendo Alto Comedero, así como en ciudades del interior como Palpalá, Perico, Monterrico y Libertador General San Martín. Durante las requisas, los efectivos incautaron más de un millón de pesos en efectivo, dinero que se presume es producto de las transacciones ilícitas realizadas en las bocas de expendio neutralizadas.
En cuanto al material decomisado, el informe oficial detalla que se interceptaron más de 50.000 unidades de cannabis sativa y aproximadamente 1.500 dosis de derivados de cocaína, evitando así su distribución en los barrios. Además de los estupefacientes, se secuestraron herramientas fundamentales para la logística delictiva, entre las que destacan cinco balanzas de precisión para el fraccionamiento de la mercancía y 12 dispositivos móviles que serán sometidos a peritajes técnicos. También se confiscaron un automóvil y una motocicleta que eran utilizados por los sospechosos para el traslado y entrega de los paquetes.
Desde los organismos oficiales destacaron que este operativo representa un avance significativo en la protección de los sectores más vulnerables de la sociedad frente al avance de las adicciones. La articulación entre las brigadas de narcotráfico y las fiscalías regionales ha sido señalada como la clave para obtener estos resultados, buscando restablecer la paz social y la seguridad en las zonas más afectadas. Con este golpe a las estructuras locales de distribución, se refuerza la línea de trabajo preventivo y judicial que se viene implementando en toda la provincia para erradicar el flagelo del narcomenudeo.
