La abogada especialista en delitos digitales, María Eugenia Jamarlli, advirtió sobre el avance de la trata virtual y el grooming en Jujuy, con foco en la captación de niños y adolescentes a través de juegos online y redes sociales.
La profesional señaló la falta de datos locales y solicitó mayor control por parte de las familias frente al uso de plataformas digitales. Jamarlli explicó que esta modalidad de la trata de personas tiene como principales víctimas a menores de edad, que son contactados mediante videojuegos populares como Roblox, Fortnite o Free Fire. En esos entornos se generan espacios de interacción entre chicos y adultos desconocidos, lo que facilita el acercamiento de posibles agresores.
“Un chico con un celular queda a 13 segundos de un depredador”, remarcó la especialista, al describir la velocidad con la que puede producirse la captación digital. Muchas veces, el objetivo es obtener material íntimo que luego se utiliza para extorsionar o para distintas formas de explotación.
La letrada detalló que la trata digital reproduce las mismas etapas que la trata tradicional: captación, traslado, sometimiento y explotación. En el ámbito virtual, el primer paso suele ser el grooming, donde un adulto se hace pasar por menor, gana confianza, solicita imágenes privadas y después inicia amenazas para mantener el control sobre la víctima.
Uno de los problemas centrales, según Jamarlli, es la ausencia de estadísticas provinciales sobre trata digital y seguimiento de casos de menores desaparecidos. Citó cifras de Missing Children Argentina que indican que en el país desaparecen dos niños por día, y advirtió que muchas veces no se conoce qué ocurrió con esos chicos una vez que aparecen, dejando abierta la posibilidad de que haya operado alguna red de trata.
La abogada mencionó antecedentes en Jujuy relacionados con denuncias por grooming que escalaron a situaciones más graves. En capacitaciones que brinda, aseguró que surgen relatos de chicos contactados en grupos de WhatsApp o en redes como Instagram y TikTok. También alertó sobre la circulación de material de abuso sexual infantil en entornos digitales y la creciente sofisticación de estas redes delictivas.
Otro factor de riesgo señalado fue la ubicación geográfica de la provincia. “Jujuy tiene una frontera porosa, con más de 250 pasos ilegales, lo que facilita el traslado de víctimas”, explicó. Además, recordó que se trata de un delito transnacional, por lo que las investigaciones pueden iniciarse en otros países y terminar en territorio argentino.
Finalmente, Jamarlli ofreció una serie de recomendaciones para padres y tutores: supervisar el uso de internet en espacios comunes del hogar, evitar que los chicos usen auriculares para poder escuchar las interacciones, controlar los videojuegos multijugador con chat, y realizar capturas de pantalla ante cualquier situación sospechosa para luego denunciar. “Lo primero que hacen los chicos es bloquear y borrar, pero eso elimina pruebas. Hay que denunciar para frenar estas redes”, subrayó. La especialista insistió en generar conciencia y prevención, porque “el peligro ya no está afuera, sino dentro de casa, a través de una pantalla”.
