Integrantes de diversos pueblos originarios de la Puna jujeña iniciaron una movilización denominada la “Marcha de las Warmis” con el objetivo de visibilizar el acelerado deterioro ambiental de la zona y exigir el cese de la contaminación.
La medida de protesta partió el pasado lunes desde la localidad de Rinconada, atravesó los poblados de Abra Pampa y Tres Cruces, y tiene previsto su arribo a la ciudad de San Salvador de Jujuy el próximo 12 de agosto. Las comunidades alertan sobre una crisis ecológica sin precedentes en la Laguna de Pozuelos, donde la acumulación de desechos mineros provocó la pérdida masiva de agua, una preocupante mortandad de aves playeras y la degradación sistemática de las fuentes hídricas que abastecen a la población local.
Florencia Solís, comunera y referente del sector, expresó la profunda preocupación que atraviesan las familias originarias al constatar cómo el espejo de agua de la cuenca se ha ido extinguiendo junto a su biodiversidad. Según precisaron las manifestantes, el ecosistema del lugar se encuentra acorralado por el avance de 175 pedimentos mineros y proyectos extractivos que amenazan directamente la fauna, el suelo y las vertientes naturales de agua. Aunque la marcha fue impulsada inicialmente por las warmis —término en quechua para referirse a las mujeres—, con el transcurso de los días la convocatoria logró sumar el apoyo activo de jóvenes, docentes y familias completas de la región.
Una vez instaladas en la capital provincial, las representantes del reclamo entregarán carpetas con demandas formales dirigidas tanto al Poder Ejecutivo de la provincia de Jujuy como a la Comisión de Pueblos Indígenas de la Cámara de Diputados. Concluido ese tramo, la columna de manifestantes continuará su trayecto por vía terrestre atravesando las provincias de Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Córdoba. En cada una de estas jurisdicciones, los pobladores realizarán paradas estratégicas para presentar sus reclamos ante las autoridades gubernamentales locales y sumar adhesiones a su causa ambiental e institucional.
La travesía federal culminará entre el 4 y el 5 de septiembre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fecha que coincide de manera simbólica con el Día Internacional de la Mujer Indígena. En la Capital Federal, los caminantes prevén entregar sus petitorios ante la Presidencia de la Nación para ratificar la defensa de sus derechos preexistentes a la conformación de los Estados y advertir sobre los impactos irreversibles de la minería en el territorio. Las comuneras concluyeron manifestando que los beneficios económicos de la extracción representan una ganancia temporal que termina destruyendo de forma irreversible la tierra, el aire y la producción ganadera tradicional.
