La Superintendencia de Servicios Públicos y Otras Concesiones (SUSEPU) aplicó un severo castigo económico a la distribuidora de energía eléctrica EJESA, tras constatar deficiencias severas en las prestaciones brindadas a lo largo del territorio jujeño.
La medida punitiva contempla un monto superior a los $1.011.000.000, una cifra extraordinaria que buscará resarcir los perjuicios padecidos por los ciudadanos. A diferencia de otras penalizaciones administrativas, la totalidad del importe abonado por la compañía no ingresará a las arcas presupuestarias públicas, sino que se destinará a compensar en forma de crédito directo a los clientes damnificados por las fallas en las boletas del suministro.
El sustento técnico de la determinación quedó plasmado en el Expediente N.º 0630-120/2026, fruto de exhaustivas auditorías e inspecciones sobre los cortes registrados entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2023. Durante ese semestre de evaluación, los auditores de la SUSEPU relevaron minuciosamente el impacto de las interrupciones tanto en la duración acumulada como en la frecuencia de los eventos, abarcando desde las zonas urbanas de mayor densidad hasta los parajes rurales y aislados. Los informes arrojaron una superación sistemática de las marcas máximas de tolerancia fijadas en el contrato de concesión, confirmando serias inconsistencias en la infraestructura de distribución.
La liquidación final del resarcimiento alcanzó exactamente los $1.011.803.847,11, valor formulado a partir de un cálculo base corregido por los correspondientes parámetros de actualización de costos. De acuerdo con las instrucciones operativas emitidas por el organismo fiscalizador, la prestataria dispone de un lapso de 15 días hábiles para elevar un cronograma detallado de devoluciones en el cual identifique de manera precisa a los usuarios alcanzados y las localidades comprendidas. Dichos importes se reintegrarán de modo automático en el primer período de facturación posterior a la notificación formal de la norma.
De esta manera, el mecanismo dispuesto pretende brindar un alivio económico directo a los miles de hogares afectados por el menoscabo constante en la calidad del servicio eléctrico. Las fallas recurrentes no solo provocaron prolongadas horas a oscuras en distintos puntos de la provincia, sino que además generaron importantes pérdidas materiales a los usuarios, asociadas principalmente a la rotura de electrodomésticos y al deterioro de insumos y mercaderías por la interrupción de la cadena de frío.
