El escenario del transporte público en la capital jujeña atraviesa horas de alta tensión tras conocerse el desenlace del proceso licitatorio para el servicio urbano.
La Municipalidad oficializó la adjudicación de los corredores, resolviendo que únicamente las firmas Santa Ana y El Urbano resultaron beneficiadas para continuar operando en las calles de la ciudad. Esta determinación dejó formalmente excluida a la empresa Xibi-Xibi, desatando un clima de profunda preocupación y malestar generalizado entre los componentes de la firma afectada, quienes se enfrentan ahora a un panorama de absoluta incertidumbre respecto a su futuro.
Ante el revés institucional, el personal de la compañía excluida decidió trasladar su descontento a la vía pública mediante una movilización pacífica concentrada en la explanada del Estadio 23 de Agosto. Durante la jornada de protesta, los damnificados visibilizaron su temor por el destino de sus fuentes de empleo y la estabilidad de sus familias. Los choferes, representados en la voz del operario Gabriel Figueroa, defendieron firmemente el modelo de gestión de su actual empleadora, ponderando que la empresa mantiene los salarios al día, suministra los uniformes correspondientes y dicta capacitaciones regulares, virtudes operativas que, según denunciaron, no se replican en el resto del sistema de transporte local.
Existe un marcado rechazo por parte de los trabajadores a una eventual absorción por parte de la empresa Santa Ana, fundamentado en antecedentes del sector donde presuntamente no se respetaron los años de antigüedad acumulados ni las condiciones de trabajo pactadas inicialmente. Frente a este panorama, la exigencia central dirigida a las autoridades municipales es la anulación inmediata de la medida exclusoria. Desde el sector en reclamo sugirieron que, ante la existencia de permisos precarios otorgados a Santa Ana para la cobertura de ciertos trayectos, el Ejecutivo local bien podría implementar un criterio similar de excepcionalidad para garantizar la continuidad operativa de Xibi-Xibi.
La movilización sumó el respaldo solidario de conductores autoconvocados pertenecientes a otras líneas de colectivos, así como de grupos familiares que acompañaron con pancartas exigiendo la restitución de la prestataria en el esquema urbano. Con el objetivo de abrir un canal de diálogo directo con el poder político, la columna de manifestantes se trasladó hacia los accesos de la Intendencia, donde permanecen apostados a la espera de una audiencia formal con el jefe comunal, Raúl Jorge, o bien con el secretario de Transporte de la ciudad, Guillermo Marenco, para revertir la controvertida adjudicación.
