El centro de la capital jujeña volvió a ser el escenario de una fuerte expresión de descontento social este jueves, cuando diversas agrupaciones locales se concentraron en la Plaza Belgrano.
La movilización, que se llevó a cabo bajo la modalidad de radio abierta y mateada, se dio en sintonía con una jornada de protesta de alcance nacional. El eje central del reclamo giró en torno a las políticas de ajuste económico y la incertidumbre que rodea a los programas de asistencia, factores que las organizaciones denuncian como vulneraciones directas hacia los trabajadores, especialmente aquellos que se encuentran en situaciones de extrema fragilidad.
Durante la manifestación, Ivone Aparicio, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), puso voz a la inquietud que atraviesa al sector tras la transición hacia el programa «Volver al Trabajo». Si bien la dirigente confirmó que el pago de este mes fue garantizado, subrayó que existe una angustia latente sobre la sostenibilidad del beneficio a largo plazo. Además, fue enfática al señalar la insuficiencia del monto actual de $78.000, el cual, según sus palabras, resulta insuficiente para afrontar el costo de vida actual marcado por la inflación, a pesar de constituir el único sostén para muchas familias que no cuentan con otros ingresos.
En su intervención, la referente social también reivindicó el rol de las trabajadoras sociocomunitarias que sostienen comedores y merenderos, insistiendo en que estas tareas representan un trabajo real que amerita un salario digno y estabilidad laboral. Aparicio criticó el enfoque de los discursos oficiales, tanto provinciales como nacionales, que suelen priorizar la capacitación en oficios como albañilería, plomería o repostería. Al respecto, sostuvo que el problema no radica en la falta de formación de los beneficiarios, quienes ya poseen dichos conocimientos, sino en la ausencia estructural de generación de puestos de empleo genuino y formal en el mercado laboral.
Para concluir, el reclamo se apoyó en datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), destacando que la informalidad y el trabajo independiente alcanzan actualmente al 60% de la masa laboral, una realidad estructural que no ha sido revertida por las sucesivas gestiones de gobierno. La jornada en la Plaza Belgrano dejó en claro que la preocupación de las organizaciones sociales trasciende el pago inmediato de un subsidio; el planteo de fondo apunta a la necesidad de puentes reales hacia la formalidad y al cese de las medidas de ajuste que, según advierten, continúan deteriorando el tejido social de la provincia.
