Un contundente balance en la lucha contra el narcomenudeo fue presentado tras una serie de tareas investigativas y de prevención desplegadas entre los meses de mayo y julio en la provincia de Jujuy.
La labor conjunta coordinada por el Ministerio de Seguridad —a través de la Dirección General de Narcotráfico de la Agencia Provincial de Delitos Complejos— y el Ministerio Público de la Acusación permitió concretar un total de 277 procedimientos en el territorio provincial, con el saldo de 323 personas demoradas, entre las cuales figuran 229 aprehendidas y 94 detenidas de manera preventiva.
Durante el trimestre evaluado, las fuerzas de seguridad ejecutaron 62 allanamientos judiciales que posibilitaron clausurar 62 bocas de expendio de estupefacientes, asestando un golpe directo a las redes de comercialización local. En estos operativos se logró incautar una importante cantidad de sustancias prohibidas, alcanzando un volumen equivalente a 77.437 dosis de cocaína y 300.780 dosis de marihuana. Asimismo, la policía sacó de circulación diversos elementos vinculados a la logística delictiva, entre los que destacan 212 teléfonos celulares, 38 balanzas de precisión, vehículos, motocicletas y un arma de fuego.
El decomiso de recursos económicos representó otro de los ejes clave de las actuaciones, logrando secuestrar una suma superior a los $13.900.000 en efectivo producto de las transacciones ilegales. La distribución de los despliegues territoriales evidenció un fuerte foco en la capital provincial, San Salvador de Jujuy, donde se registraron 57 intervenciones, seguida por Alto Comedero y Libertador General San Martín con 43 procedimientos cada una, Perico con 37, Monterrico con 33 y la ciudad de San Pedro con 26 operativos, además de acciones complementarias en otras localidades jujeñas.
Desde las carteras a cargo de la seguridad de la provincia destacaron que los significativos resultados obtenidos son fruto de un trabajo articulado de inteligencia criminal orientado a desmantelar los puntos de venta de sustancias psicoactivas. El objetivo central de estos procedimientos sistemáticos busca desarticular la estructura operativa del narcomenudeo para devolver la tranquilidad a los barrios y fortalecer los esquemas de prevención comunitaria en todo el mapa provincial.
