Tras la pausa en la tendencia bajista experimentada el día anterior, el panorama para los activos financieros argentinos vuelve a complicarse en el cierre de la semana.
La presión negativa proveniente de los mercados internacionales, desencadenada principalmente por el escenario electoral en Brasil, ha impedido que los títulos locales consoliden su recuperación. En este contexto, el indicador de riesgo país registró un avance del 1,6%, ubicándose en los 756 puntos básicos, impulsado por una rueda desfavorable para los títulos soberanos en dólares que cotizan en Wall Street.
La jornada se presenta particularmente adversa para los certificados de acciones argentinas en el exterior (ADRs), los cuales sufren pronunciadas correcciones que alcanzan hasta un 6,2%. Esta severa toma de ganancias responde al arrastre negativo de la bolsa neoyorquina, donde el índice Nasdaq muestra marcadas pérdidas tras la difusión de balances trimestrales desalentadores por parte de gigantes tecnológicos como Amazon e Intel. Entre los papeles locales más castigados en el mercado estadounidense destacan Transportadora de Gas del Sur con un desplome del 6,2%, Edenor con una merma del 3,6% y Central Puerto, que retrocede un 3%.
El comportamiento actual interrumpe el respiro experimentado durante la sesión del jueves, jornada en la que la renta fija argentina logró acoplarse al desempeño general de la deuda de países emergentes. En esa rueda previa, los bonos soberanos nominados en dólares habían registrado subas de hasta un 1,4%, extendiendo el rebote tras los retrocesos del lunes, al tiempo que el Merval medido en dólar CCL avanzó un 0,1% para situarse en los US$57,44 favorecido por la caída del dólar cable, en un marco de desempeño mixto para los ADRs.
De acuerdo con el análisis de la consultora Outlier, el mercado local había logrado previamente desacoplarse de la dinámica de Brasil tanto en el segmento variable como en el de renta fija soberana, operando en consonancia con sus pares comparables. No obstante, a pesar de que los activos argentinos consiguieron tomar aire de manera efímera frente al ruido geopolítico y financiero externo, la presión de los mercados globales volvió a imponerse hacia el final de la semana, renovando la volatilidad sobre las cotizaciones locales.
