Tras semanas de intensa incertidumbre, las autoridades policiales de Corrientes lograron dar con el paradero de Nancy Godoy, la docente de 51 años que permanecía desaparecida desde el pasado 7 de octubre en el departamento de Esquina.
El hallazgo del cuerpo, que se encontraba parcialmente sumergido en las inmediaciones de un antiguo potrero de difícil acceso y junto a un bolso, fue confirmado por voceros judiciales. Ante esta situación, los fiscales a cargo de la causa, Javier Mosquera y María Andrea González, resolvieron trasladarse de inmediato a la escena vía aérea para coordinar las diligencias en el terreno.
En el marco del avance de las pesquisas, la Justicia dictó la prisión preventiva hasta el desarrollo del juicio oral para cinco personas vinculadas al hecho. Entre los principales imputados por la figura de femicidio figuran Ireneo Zarza y Felipe Dionisio Sandoval, ambos capataces de fincas en la zona; además de Nahuel Rojas. Por su parte, Rosa Leguizamón —la última persona que vio con vida a la maestra— fue acusada por homicidio simple, mientras que Ernesto Ezequiel Bordón quedó privado de su libertad tras ser imputado por el delito de falso testimonio, según determinó el juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos.
Las reconstrucciones efectuadas por la Fiscalía señalan que la víctima, quien ejercía como directora suplente en la Escuela Rural N° 626 del paraje Malezal, debía emprender su regreso el 9 de octubre tras culminar sus tareas de enseñanza. Sin embargo, al no concretarse su retorno, la familia presentó la denuncia formal a mediados de mes, lo que desencadenó una serie de medidas de prueba. El cruce de datos telefónicos, testimonios y peritajes genéticos pendientes condujeron a los investigadores a abandonar la búsqueda de una persona con vida y orientar el expediente bajo la hipótesis firme de un crimen violento, respetando las garantías procesales de los implicados.
En los días previos a la localización de los restos, los operativos arrojaron el secuestro de diversos elementos de interés para el expediente. En la tapera vinculada a Zarza, ubicada a corta distancia del establecimiento educativo, se incautaron prendas de vestir quemadas que serán analizadas para constatar la presencia de material genético de la docente, sumado a testimonios sobre el comportamiento agresivo del sospechoso. Asimismo, en los allanamientos concretados en las viviendas del resto de los acusados, las fuerzas de seguridad incautaron abrigos, calzado expuesto a reconocimiento familiar y diversos elementos punzocortantes con manchas sospechosas que actualmente son objeto de peritajes científicos.
