La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) desbarató una red narcocriminal que operaba en el noroeste argentino, con presencia en Jujuy, Salta y Tucumán.
El procedimiento permitió incautar más de 150 kilos de estupefacientes y la detención de seis personas vinculadas a la organización.
La pesquisa se inició luego de la declaración de un arrepentido, lo que habilitó tareas de inteligencia y seguimientos que derivaron en un operativo estratégico en la localidad tucumana de Trancas. Allí, con apoyo de Gendarmería Nacional, los efectivos interceptaron un camión que trasladaba cítricos y que ocultaba en su carga 100,6 kilos de marihuana y 52,2 kilos de cocaína.
En el lugar fueron apresados el conductor y su acompañante. Posteriormente, se realizaron allanamientos simultáneos en distintos puntos de Jujuy y Salta, donde capturaron a otros cuatro integrantes de la banda. Durante los procedimientos también secuestraron un automóvil que funcionaba como “barredor”, utilizado para advertir sobre la presencia de controles en las rutas.
Según detallaron las autoridades, la organización utilizaba una estructura logística organizada que incluía vehículos punteros y cargamentos legales para encubrir el traslado de droga. Se trata de una modalidad habitual en el narcotráfico de la región, que busca eludir los puestos de fiscalización mediante la simulación de transporte comercial.
La causa permanece abierta y continúa la búsqueda de un séptimo miembro que permanece prófugo y sobre quien pesa un pedido de captura nacional. Desde la fuerza remarcaron que el éxito del operativo se debió al trabajo coordinado entre jurisdicciones y al despliegue sostenido de inteligencia criminal.
El secuestro de más de 150 kilos de droga representa un golpe significativo para el circuito de comercialización en el NOA. Las autoridades destacaron que este tipo de intervenciones permiten retirar una cantidad importante de estupefacientes de circulación y debilitar las estructuras que operan en la zona.
El caso vuelve a poner en evidencia la complejidad de las rutas del narcotráfico en el norte del país y la importancia de los controles conjuntos entre fuerzas federales y provinciales para desarticular bandas que utilizan el transporte de productos regionales como pantalla para sus actividades ilícitas.
