Al cumplirse 1 año del arresto de Matías Jurado en el barrio Alto Comedero, la causa que comenzó como la búsqueda de personas vulnerables extraviadas se mantiene como uno de los expedientes criminales más complejos del norte argentino.
El procedimiento inicial se concretó el 30 de julio de 2025 tras el rastreo de los últimos pasos de Jorge Omar Anachuri, un hombre de 68 años desaparecido el 25 de julio de 2025, cuyos recorridos en registros audiovisuales condujeron a las autoridades hacia el inmueble del sospechoso. El allanamiento y la posterior inspección del 2 de agosto de 2025 revelaron la presencia de restos óseos, tejido cutáneo, fluidos hemáticos, prendas calcinadas y herramientas, hallazgos que transformaron la causa en una investigación sobre supuestos homicidios en serie.
El avance de los análisis biológicos permitió vincular formalmente la propiedad con la muerte de 5 hombres reportados como desaparecidos: el mencionado Jorge Omar Anachuri de 68 años, Sergio Alejandro Sosa de 25 años desaparecido el 4 de julio de 2025, Miguel Ángel Quispe de 60 años visto por última vez el 23 de junio de 2025, Juan José Ponce de 51 años cuyo rastro se perdió el 10 de abril de 2025, y Juan Carlos González de 60 años desaparecido el 11 de junio de 2025. El expediente suma como elemento probatorio la declaración brindada en Cámara Gesell por el sobrino adolescente del imputado, quien convivía en el lugar y detalló dinámicas sospechosas que ocurrían los días viernes, testimonio que fue cotejado con las imágenes de seguridad y la evidencia biológica secuestrada.
Pese a las 5 identidades ratificadas, el equipo pericial identificó al menos 2 perfiles genéticos masculinos adicionales en la vivienda que aún no han podido ser asociados con ninguna persona ni con las muestras proporcionadas por familiares. Ante la posibilidad de que existan más víctimas, el Ministerio Público de la Acusación convocó a allegados de hombres desaparecidos desde el año 2020 para efectuar análisis comparativos, instancia en la que 8 familias se presentaron en febrero de 2026 para entregar su material genético. Las exposiciones públicas del caso contaron con las explicaciones del fiscal regional Guillermo Beller y de la directora del laboratorio forense, la doctora María Isabel Ramella, mientras que se descartó la vinculación con la desaparición de Sergio Callata al no detectarse coincidencias en los cotejos.
En el plano judicial, Matías Jurado continúa alojado en el Penal de Gorriti bajo un estricto régimen de aislamiento y máxima seguridad. Las pericias psiquiátricas y psicológicas determinaron que el acusado es plenamente imputable y comprende el proceso en su contra, enfrentando cargos por 5 homicidios agravados que contemplan una eventual condena a prisión perpetua. La recolección de pruebas cuenta con la asistencia técnica del Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Salta y, aunque en enero de 2026 se preveía el inicio del debate para el primer semestre de ese año, la complejidad de las pericias genéticas pendientes extendió la etapa probatoria previa al juicio oral y público.
