A días de que comience oficialmente la temporada invernal el próximo 21 de junio, los usuarios de gas envasado en la provincia de Jujuy deberán enfrentar un nuevo ajuste en el presupuesto del hogar.
Desde este miércoles 10 de junio entró en vigencia un esquema de precios actualizado para los cilindros de gas, marcando una nueva suba a poco más de un mes de haberse aplicado el último incremento tarifario, el pasado 6 de mayo. Este nuevo golpe al bolsillo coincide con la proximidad de los días más fríos del año, un periodo donde el uso de este recurso se vuelve indispensable para la subsistencia diaria.
La reconfiguración de los valores comerciales estipula que la garrafa de 10 kilogramos sufra un incremento nominal de $2.000, elevando su costo de venta de $25.000 a $27.000, lo que se traduce en un repunte porcentual del 8%. Por su parte, la presentación de 15 kilogramos experimentó una suba idéntica en términos de dinero en efectivo, pasando de $38.000 a $40.000 en los mostradores. Aunque en ambos envases el incremento en pesos fue el mismo, el impacto relativo para el cilindro más grande fue menor, situándose en un 5,26%.
Esta diferencia en los porcentajes de aumento afecta de manera más directa a los sectores más vulnerables de la población local, dado que el envase de menor peso es históricamente el más solicitado y comercializado entre las familias jujeñas. La llegada inminente de las bajas temperaturas suele disparar de forma automática los niveles de demanda de este insumo, afectando de manera crítica a todas aquellas comunidades y barrios periféricos que carecen de una conexión formal a la red de gas natural domiciliario.
La repetición de estos incrementos profundiza de manera notable la incertidumbre y la preocupación de la ciudadanía. Para la comunidad jujeña, el encarecimiento constante del gas envasado representa una complicación severa para la economía familiar, obligándolos a reestructurar sus ingresos para costear un elemento vital que se utiliza tanto para la preparación de alimentos cotidianos como para mitigar las inclemencias climáticas dentro de las viviendas.
