Durante el mes de julio, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) experimentó un retroceso mensual del 4,78%, ubicándose en una cifra de 40,67 puntos.
De acuerdo con el relevamiento difundido por la Universidad Di Tella, la medición muestra un desplome del 12,30% al contrastar estos datos con los del mismo período de 2025, evidenciando un deterioro en las percepciones de la población sobre la economía.
En el análisis territorial, la contracción afectó a la totalidad de las regiones evaluadas. El Gran Buenos Aires (GBA) encabezó las caídas con una baja del 6,35%, alcanzando además el puntaje más modesto del indicador con 38,12 puntos. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registró un descenso casi idéntico del 6,24%, mientras que en las provincias del Interior la variación negativa fue más acotada, anotando un -1,68% pero manteniéndose como la zona con el nivel de confianza más elevado, al marcar 45,55 puntos.
La brecha también se manifestó al categorizar a los encuestados según su nivel socioeconómico. En las familias de menores ingresos la caída resultó especialmente marcada, alcanzando un 11,47% de retroceso para situarse en 35,99 puntos. Por su parte, los hogares con un poder adquisitivo más alto mostraron una disminución leve del 1,45%, conservando una puntuación superior que llegó a las 43,45 unidades.
Al desglosar los componentes del indicador, todos los apartados sufrieron pérdidas. El retroceso más acentuado se dio en la apreciación sobre la Situación Macroeconómica, que cayó un 8,49%, en tanto que la evaluación de la Situación Personal cedió un 3,89% y la categoría de Bienes Durables e Inmuebles retrocedió un marginal 0,48%. Por último, en la comparativa de temporalidad, el pesimismo se concentró en las Expectativas Futuras, que se redujeron un 7,19%, frente a las Condiciones Presentes, que apenas descendieron un 1,24%.
