En la Argentina, el Día del Padre se celebra tradicionalmente el tercer domingo de junio. Por ese motivo, en 2026 la fecha será el domingo 21 de junio.
El origen de esta festividad comenzó en Estados Unidos en 1909, la gestora de este reconocimiento fue una mujer llamada Sonora Smart Dodd, quien sintió el profundo deseo de homenajear la figura de su progenitor tras presenciar un sermón eclesiástico en conmemoración del Día de la Madre en la iglesia metodista Central United Methodist Church, ubicada en la localidad de Spokane. Su iniciativa buscaba visibilizar el esfuerzo de los padres que, al igual que el suyo, asumían en soledad la crianza y el cuidado de sus hogares.
La inspiración directa de Sonora fue su propio padre, William Smart, un agricultor y excombatiente de la Guerra Civil estadounidense que debió hacerse cargo de sus seis hijos luego de que su esposa falleciera durante las complicaciones del parto de su hermano más pequeño. Aunque en una primera instancia la promotora de la idea sugirió fijar el festejo para el 6 de junio en coincidencia con el natalicio de su progenitor, dificultades vinculadas a la organización de los homenajes obligaron a las autoridades a trasladar el evento de manera definitiva hacia el tercer domingo del mes, un formato litúrgico y civil que con el correr del tiempo cruzó fronteras.
En el caso particular de la República Argentina, la conmemoración no siempre estuvo alineada con el modelo norteamericano. Originalmente, el homenaje a los padres se llevaba a cabo el 24 de agosto para recordar al general José de San Martín —reconocido históricamente como el «Padre de la Patria»—, debido a que en esa misma jornada del año 1816 se produjo el nacimiento de su única hija, Mercedes. No obstante, las corrientes comerciales y la estandarización de calendarios internacionales propiciaron que, durante el transcurso de la década de 1960, el país adoptara de forma definitiva la estructura internacional vigente hasta la actualidad.
