Las autoridades investigan bajo un estricto hermetismo un grave incidente ocurrido en la ciudad de Perico durante las primeras horas del domingo pasado, el cual dejó a un conocido exfuncionario internado con una lesión de arma de fuego en la cabeza.
El dramático episodio tuvo lugar alrededor de la 1:30 de la mañana en el interior de una propiedad residencial situada en el barrio Tabacalero, generando una profunda consternación entre los habitantes de la zona y movilizando de inmediato a las fuerzas de seguridad y el sistema sanitario.
El alerta se encendió cuando los residentes de la cuadra oyeron una fuerte detonación proveniente de la vivienda y, ante la sospecha de que algo grave había sucedido, dieron aviso inmediato al hijo del damnificado. Al arribar al inmueble y constatar el delicado estado en el que se encontraba su padre, el joven decidió actuar con celeridad sin aguardar el arribo de una unidad médica; por sus propios medios, trasladó al hombre malherido a bordo de un vehículo particular hacia las instalaciones del Hospital Arturo Zabala, donde el personal de guardia le brindó las primeras atenciones de emergencia.
Dada la severidad y la localización del cuadro que presentaba el paciente, los profesionales del centro de salud periqueño gestionaron el traslado inmediato, con la asistencia del personal del SAME, hacia el Hospital Pablo Soria en San Salvador de Jujuy. Según trascendió a través de fuentes vinculadas a la causa, la herida sufrida por la víctima resultaba compatible con el impacto de un proyectil de un arma de fuego que presuntamente correspondería a una escopeta, señalándose además que, pese a las características del evento, el primer parte médico emitido desde el nosocomio de la capital provincial indicó que el exfuncionario logró sobrevivir y permanece en condición estable.
Por estas horas, las actuaciones complementarias y las pericias de rigor en la escena se encuentran a cargo del personal de la Unidad Regional 6, bajo la supervisión directa del Ayudante Fiscal del Ministerio Público de la Acusación, quienes analizan detalladamente cada rincón del domicilio. Mientras el círculo familiar directo mantiene una reserva absoluta frente al suceso, los investigadores judiciales sostienen el secreto de sumario y evitan descartar cualquier línea de hipótesis para poder determinar con exactitud las circunstancias en las que se desencadenaron los hechos.
