El conflicto salarial entre los docentes jujeños y las autoridades provinciales suma un nuevo capítulo de tensión.
Desde el Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CEDEMS), su conducción desmintió de forma categórica la existencia de un consenso salarial del 6% con el Gobierno provincial, al tiempo que rechazó las versiones circulantes sobre un supuesto preacuerdo antes de que la propuesta fuera evaluada de manera orgánica por las bases.
La representante sindical, Mercedes Sosa, aclaró la mecánica de las negociaciones al precisar que la oferta formal dictada por el Ejecutivo consistió en un incremento del 5% fragmentado en tres tramos, acompañado por la promesa de una asignación extraordinaria para fin de año. Asimismo, enfatizó que la exigencia central del gremio abarca reclamos históricos no resueltos, haciendo especial hincapié en la restitución de las sumas liquidadas con deducciones a raíz de las pasadas jornadas de huelga.
A la disconformidad por la pauta salarial se suma un pedido puntual para el mes en curso: un bono extraordinario destinado a afrontar los costos que recaen sobre los educadores durante la Fiesta Nacional de los Estudiantes. Desde el sindicato advierten que el personal docente suele costear de sus propios ingresos diversos insumos y logística de los festejos juveniles, e incluso señalaron la recepción de denuncias por presuntas exigencias económicas hacia los trabajadores, motivo por el cual exigieron la intervención de la cartera educativa para frenar estas prácticas.
Frente a un escenario salarial calificado como insuficiente por la dirigencia, el gremio convocó a un congreso provincial para este sábado, instancia donde las asambleas debatirán el ofrecimiento y definirán los pasos de acción. Entre las alternativas que se evaluarán para los próximos días no se descuenta el retorno a las medidas de fuerza directas, reeditando el plan de lucha que en meses anteriores incluyó paros y jornadas de protesta.
