Un nuevo contrapunto sacude las paritarias de Jujuy tras la negativa de la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP) a respaldar la oferta salarial remitida por las autoridades locales.
El sindicato del sector educativo catalogó de insuficiente el esquema propuesto y lanzó un fuerte llamado de atención sobre la pérdida de capacidad de compra de los haberes docentes, advirtiendo que los montos estipulados permanecen distantes del costo real de la canasta familiar.
El rechazó surge luego de que la administración provincial modificara su oferta inicial del 5% para llevarla al 6% de ajuste mensual aplicable en septiembre, octubre y noviembre. La medida oficial fija una remuneración mínima de $1.070.000 para el personal docente y de salud de cara al penúltimo mes del año, junto con la proyección de una suma fija extraordinaria para fin de año. Sin embargo, para la dirigencia del gremio, las mejoras fijadas no logran amortiguar el desfasaje económico que afecta a las familias del sector.
Los referentes sindicales respaldan su postura en la brecha existente entre los haberes de ingreso y las estadísticas del costo de vida. Según precisó Jorge Calizaya, referente de la Junta Provisoria del gremio, un maestro que recién inicia percibe alrededor de $990.000, frente a una canasta básica de referencia que calculan en $1.568.000. Esta diferencia representa un rezago cercano al 58%, cifra que se convirtió en el argumento central para desestimar la propuesta oficial.
Frente a este escenario, la conducción provisoria del sindicato evalúa las medidas a seguir para canalizar el descontento, incluyendo alternativas como intervenciones públicas o movilizaciones en horarios no laborales. Mientras el Ejecutivo defiende el acuerdo señalando que la pauta representa un incremento acumulado del 32% para el haber inicial en lo que va del año, el conflicto se mantiene abierto entre una postura oficial orientada a garantizar un piso salarial y la demanda sindical por frenar el deterioro frente al costo de vida.
