En las últimas semanas, se registraron aumentos entre $200 y $300 en el kilo de carne.
El consumo de alimentos sigue en baja y productos claves como la carne deben ser reemplazados por pollo o cerdo entre los sectores económicos más postergados.
De acuerdo con datos de la consultora Scentia, en 2024, el consumo acumuló una caída del 14% en marzo, y en el primer trimestre de 2025 del 8,5%.
Mientras los sectores medios bajos y bajos están sufriendo el impacto de tener que cambiar de consumos porque no llegan a fin de mes, otros grupos sociales empiezan a reactivar las compras de bienes durables.
Reinaldo Chávez, un carnicero consultado por este medio detalló que en lo que va del año hubo al menos diez aumentos graduales en el precio de la carne.
«El mejor asado está en $15.400 el kilo. El chorizo a $10.000, la morcilla a $7.000, la salchicha parrillera a $13.000 y el chanchito, que está más barato que la carne vacuna, a $9.900 la costilla, mientras que la pierna o paleta de cerdo cuesta $6.500», explicó el carnicero.
Según consultoras de consumo, las personas que tienen ingresos bajos o medios-bajos, destinan una mayor porción de sus ingresos a la compra de productos básicos.
Esto refleja una pérdida importante en el poder adquisitivo de estos sectores y las bajas probabilidades de acceso a bienes durables o viajes.
