Las autoridades sanitarias de Jujuy informaron la detección de tres personas afectadas por hantavirus, aclarando de inmediato que estos diagnósticos no representan un brote ni una emergencia sanitaria de carácter comunitario.
Desde la Dirección Provincial de Epidemiología se enfatizó que los pacientes presentan una evolución médica positiva y que, tras las investigaciones de rigor, se confirmó que los contagios son eventos aislados derivados del contacto directo con el hábitat de roedores silvestres, sin que exista conexión alguna entre los afectados.
El relevamiento oficial detalla que los casos se distribuyen en diferentes puntos geográficos y perfiles laborales vinculados al ámbito rural. Entre los pacientes se encuentra un hombre de 33 años de Calilegua que realizaba tareas nocturnas en cañaverales, una joven de 20 años oriunda de Puente Lavayén dedicada a la cosecha de poroto y un ciudadano de 36 años del departamento Santa Bárbara abocado a la cría de ganado. Todos ellos habrían contraído la afección bajo la modalidad de transmisión zoonótica clásica, es decir, mediante la exposición a ambientes rurales contaminados por las excreciones de ejemplares.
Uno de los puntos clave que Salud Pública buscó resaltar es la ausencia del virus Andes en territorio jujeño, variante que se caracteriza por su capacidad de transmitirse entre seres humanos. En Jujuy, la circulación histórica corresponde a las cepas Orán y Laguna Negra, las cuales se asocian estrictamente al entorno ambiental. Esta distinción es fundamental para diferenciar la situación local de los sucesos reportados recientemente en el sur del país, donde un crucero internacional activó protocolos por casos de virus Andes, resultando en tres fallecimientos y una investigación epidemiológica profunda a nivel nacional.
Finalmente, el Ministerio de Salud recordó que el riesgo para la población general se mantiene bajo, siempre que se sostengan las medidas de prevención habituales en zonas rurales o durante la limpieza de espacios cerrados. El hantavirus se manifiesta inicialmente con cuadros similares a una gripe, incluyendo fiebre persistente, dolores musculares y malestar abdominal, pudiendo evolucionar hacia complicaciones respiratorias si no se recibe asistencia oportuna. Al no registrarse una cadena de contagios sostenida entre personas, la provincia continúa operando bajo parámetros de vigilancia estándar, descartando cualquier alarma de circulación comunitaria.
