El último Boletín Epidemiológico Nacional reportó que se encontraron casos de la variante “Frankenstein” del COVID.
La variante XFG del COVID-19, conocida popularmente como Stratus o “Frankenstein” es el resultado de la recombinación de las subvariantes LF.7 y LP.8.1.2 de Ómicron.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades sanitarias nacionales coinciden en que “el riesgo adicional para la salud es bajo”.
Esta recombinación genética, frecuente en la evolución del SARS-CoV-2, permite que el virus adquiera nuevas características y, en ocasiones, ventajas adaptativas que favorecen su diseminación.
La OMS incluyó a XFG en la lista de “variantes bajo monitoreo” (VUM) debido a su rápida expansión en Asia, Europa y América Latina, aunque hasta el momento no se observó un aumento en la gravedad de los cuadros clínicos asociados.
El reporte epidemiológico indica que esta subvariante no representa mayor transmisibilidad o peligro: “No hay informes que sugieran que la gravedad de la enfermedad asociada sea mayor en comparación con otras variantes circulantes”, detalla el boletín.
El monitoreo internacional muestra que XFG ya fue reportada en al menos 38 países. Desde fines de mayo hasta fines de junio, la proporción global de XFG aumentó de 7,4 % a 22,7 %, con incrementos notables en el Sudoeste Asiático, Europa y América, especialmente en Brasil.
