La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) encendió las alarmas frente al complejo escenario que atraviesa la industria en Jujuy, donde el nivel de operatividad se ubica actualmente por debajo del 40% de su capacidad.
Álvaro Jerez, representante de la seccional local, detalló que si bien las empresas aún no formalizaron cesantías ni suspensiones entre los aproximadamente 450 operarios formales del sector, comienzan a visibilizarse demoras de hasta una semana en la liquidación de las quincenas laborales. De acuerdo con el análisis del gremio, la escasa actividad responde principalmente a la falta de demanda, un fenómeno acentuado por la paralización de la obra pública y la falta de medidas de incentivo para el sector pyme.
El repliegue productivo impactó de forma directa en las dinámicas de trabajo de los principales motores económicos de la región. En el ámbito agrícola, los productores han volcado sus requerimientos hacia el acondicionamiento y la reparación parcial del equipamiento existente, deteniendo la adquisición de maquinaria nueva. A su vez, el sector minero demandó un volumen significativamente menor de tareas de soldadura pesada y de alta presión en comparación con los registros de años anteriores. A este panorama de menor actividad se le suma una marcada presión sobre los costos de producción: el precio del acero y de los insumos esenciales para la labor metalúrgica experimentó un incremento acumulado superior al 60% en los últimos meses, encareciendo sensiblemente el producto final.
La crisis del rubro metalúrgico no se limita al territorio jujeño, sino que refleja un deterioro extendido a nivel nacional. Las estimaciones sindicales dan cuenta de una severa contracción en la nómina formal del gremio en todo el país, que se redujo de un techo histórico de medio millón de afiliados a cerca de 260.000 trabajadores en el presente. Desde la conducción sindical atribuyen este repliegue al impacto de la apertura importadora, el parate en las obras de infraestructura y la retracción de mercados clave como la fabricación de electrodomésticos, factores que condicionan la estabilidad financiero-productiva de las pequeñas y medianas industrias.
Esta menor dinámica operativa tiene su correlato directo en el ámbito prestacional, donde la mora en los aportes patronales destinados a la obra social, seguros y conceptos sindicales genera severas complicaciones. En la provincia, cerca del 40% de los trabajadores registrados dependen de la cobertura médica de la institución para acceder a la atención de su grupo familiar. El desfinanciamiento dificulta la contención de patologías de alta complejidad —tales como tratamientos para el cáncer, intervenciones cardíacas o coberturas por discapacidad—, cuyos costos individuales superan los $15.000.000. Para mantener el cumplimiento del Plan Médico Obligatorio, la filial provincial debió recurrir al auxilio financiero de la conducción central del gremio, que compensa el déficit de caja y garantiza el soporte sanitario a sus afiliados.
