Los docentes expresaron un enérgico repudio frente a las amenazas de aplicar quitas salariales a quienes se sumen a la jornada de protesta de este miércoles 27 de mayo.
Desde el Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CEDEMS) salieron al cruce directo del Vocero Gubernamental, Alberto Siufi, descalificando por completo sus declaraciones sobre posibles penalizaciones económicas. La dirigencia sindical no dudó en etiquetar los anuncios del funcionario como una evidente “estrategia de miedo”, cuyo único propósito real es amedrentar a los trabajadores y debilitar los niveles de participación en las calles.
El Secretario gremial del CEDEMS, Mariano Ortiz, fue el encargado de canalizar el malestar docente y recordó que el Gobierno de la provincia ya posee antecedentes de maniobras similares que terminaron fracasando. El referente recordó que en el pasado mes de febrero las autoridades locales intentaron ejecutar descuentos salariales en el marco de otra huelga federal; sin embargo, tras una intensa disputa gremial, el Ejecutivo se vio obligado a reintegrar la totalidad del dinero debido a que, al igual que ocurre en esta oportunidad, se trataba de una medida resuelta a escala nacional y no de un conflicto estrictamente provincial, lo que deja sin sustento legal la amenaza actual.
Lejos de retroceder ante las presiones, los educadores defendieron la absoluta legalidad de su plan de lucha frente a la opinión pública. Desde la asesoría jurídica de CEDEMS ratificaron que la huelga fue debidamente comunicada en tiempo y forma ante las autoridades competentes del Ministerio de Trabajo, encontrándose plenamente amparada por las garantías constitucionales que consagra el artículo 14 bis de nuestra Carta Magna. Para los docentes, la permanencia en la vía pública se mantendrá firme como respuesta legítima ante lo que consideran una imposición salarial del 3%, un porcentaje que fijará el valor de la hora cátedra en $9.800 y el ítem del código 1390 en $20.800.
Pese a los intentos oficiales por disuadir a las bases mediante advertencias financieras, el nivel de ausentismo en los establecimientos educativos demostró el fuerte descontento del sector en defensa de la educación. De acuerdo con los datos preliminares de adhesión provistos por el gremio, el impacto de la medida de fuerza logró sortear con éxito las presiones del vocero gubernamental, registrando un acatamiento superior al 60% en las instituciones ubicadas en la Capital provincial, mientras que en las escuelas del interior jujeño la huelga se consolidó con un contundente respaldo que osciló entre el 70% y el 90%.
