El CEDEMS denunció que docentes de los Institutos de Educación Superior (IES), se encuentran afectados por la falta de pago de sus haberes.
La Secretaria General del CEDEMS, Mercedes Sosa, detalló que existen profesionales que no perciben su salario desde septiembre del año pasado, lo que refleja una mora institucional que en los casos más graves alcanza hasta un año de retraso.
La raíz de este conflicto radica, según la dirigencia gremial, en la excesiva lentitud de los procesos burocráticos necesarios para dar el alta a los trabajadores en el sistema. Esta ineficiencia administrativa provoca que un gran número de educadores que iniciaron sus funciones en el mes de marzo deban esperar, en el mejor de los escenarios, hasta mediados de año para ver reflejado su esfuerzo en sus cuentas bancarias. La preocupación aumenta al considerar que, cuando el Estado finalmente regulariza la deuda a través de planillas complementarias, los pagos se efectúan a valor histórico, lo que significa que el poder adquisitivo del docente queda pulverizado ante la falta de actualizaciones frente a la inflación vigente.
El impacto de esta irregularidad trasciende lo estrictamente laboral para convertirse en una crisis de índole humanitaria para los afectados. Sosa advirtió que la ausencia de ingresos regulares ha llevado a muchos profesores a situaciones de vulnerabilidad extrema, donde no pueden cubrir sus necesidades básicas, obligando al sindicato a gestionar esquemas de asistencia para garantizar su subsistencia mínima. A pesar de las reiteradas solicitudes de audiencia ante las autoridades competentes, las respuestas recibidas se limitan a pedidos de orden administrativo que no resuelven la urgencia financiera de quienes sostienen el sistema educativo en los IES.
Finalmente, desde el CEDEMS cuestionaron la falta de voluntad política para implementar soluciones paliativas, como mecanismos de pago transitorios que eviten que el trabajador cargue con el peso de la demora estatal. Esta situación, que se suma a la disconformidad generalizada por las bajas escalas salariales y las complicaciones en las designaciones de cargos, ha generado un clima de profundo malestar en la comunidad docente jujeña. El gremio sostiene que el sistema educativo se encuentra bajo una presión insostenible que requiere una intervención inmediata para regularizar los pagos y asegurar condiciones de vida dignas para los profesionales del nivel superior.
