Científicos del CONICET, al frente de un equipo internacional, localizaron en la Patagonia argentina los restos de un reptil que habitó la región hace 70.000.000 de años, denominado Paleoteius lakui.
El fósil fue recuperado en el yacimiento Salitral Ojo de Agua, en la provincia de Río Negro, y constituye el lagarto terrestre más completo del Cretácico tardío descubierto hasta ahora en Sudamérica. Su estudio aporta datos fundamentales sobre la diversidad y la evolución de estos animales antes de la extinción masiva que cerró ese período geológico.
Los detalles del trabajo fueron publicados en la revista Scientific Reports. El ejemplar de Paleoteius lakui, que mide poco más de 15 centímetros, fue encontrado en la Formación Allen y representa un aporte significativo al limitado registro fósil de pequeños reptiles en Sudamérica.
Según explicó el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, la recuperación de este fósil permite examinar la evolución de los lagartos en el hemisferio sur antes de la desaparición de los dinosaurios. Su conservación excepcional se atribuye a la fragilidad de los huesos de animales de ese tamaño, lo que hace inusual hallar restos tan completos.
Paleoteius lakui se distingue por un cráneo ornamentado con pequeñas protuberancias y mandíbulas dotadas de numerosos dientes delgados. De acuerdo con los paleontólogos, estas características indican adaptaciones específicas para la captura de insectos.
La estructura del cráneo y la mandíbula permite clasificarlo dentro de los Scincomorpha, un grupo de lagartos que hoy está ampliamente distribuido, pero cuyos fósiles no habían sido registrados hasta el momento en América del Sur. El descubrimiento refuerza la hipótesis de antiguas conexiones biológicas entre las tierras que integraron Gondwana.
La identificación de Paleoteius lakui amplía el reducido registro fósil de lagartos mesozoicos en el hemisferio sur, que hasta ahora comprendía menos de una docena de especies. El análisis del ejemplar revela la existencia de linajes previamente desconocidos en Sudamérica y demuestra que estos reptiles ya mostraban una marcada diversificación en la antigua Gondwana antes de la extinción global del Cretácico.
Federico Agnolín, investigador del CONICET en el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados del Museo Argentino de Ciencias Naturales, señaló que contar con un esqueleto completo brinda información inédita sobre la historia evolutiva de los lagartos sudamericanos. Los especialistas remarcaron que encontrar restos tan íntegros de animales pequeños y antiguos es poco frecuente, por lo que la preservación del fósil resulta excepcional.
Para estudiar el ejemplar se recurrió a tecnologías avanzadas, como la microtomografía computada, que posibilitó analizar la anatomía interna del esqueleto sin dañarlo. Con esta técnica, los investigadores generaron modelos digitales tridimensionales incluso de dientes menores a un milímetro.
El equipo trabajó con la colaboración de la Comisión Nacional de Energía Atómica y accedió a recursos computacionales de alto rendimiento del Centro de Computación de Alto Desempeño de la Universidad Nacional de Córdoba. Mauro Aranciaga Rolando, paleontólogo integrante del proyecto, destacó que el uso de tecnología de última generación fue clave para describir en detalle la anatomía del reptil y avanzar en los estudios filogenéticos.
El hallazgo se enmarca en un proyecto interdisciplinario coordinado por el CONICET, con participación de la Fundación Félix de Azara, el Museo Patagónico de Ciencias Naturales, la Comisión Nacional de Energía Atómica, la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad de Frankfurt. La iniciativa tuvo el apoyo de la National Geographic Society mediante el programa “Fin de la Era de los Dinosaurios en Patagonia”.
En la investigación intervinieron más de 80 especialistas de distintas disciplinas e instituciones, lo que refleja la importancia de la cooperación internacional y del uso de tecnología de punta para ampliar el conocimiento paleontológico del hemisferio sur. Según el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, disponer de un ejemplar tan completo permite profundizar en capítulos poco documentados de la evolución de los reptiles antes de la extinción que marcó el final de la era de los dinosaurios, y abre nuevas líneas de investigación sobre la biodiversidad en momentos críticos de la historia de la Tierra.
