Un clima de alta volatilidad política y tensión sindical se apoderó de las instalaciones del gremio docente ADEP en la provincia de Jujuy tras las recientes elecciones de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).
De acuerdo con el recuento provisorio de sufragios, el oficialismo encarnado en la Lista Celeste Violeta logró imponerse por un margen sumamente estrecho de tan solo 34 votos frente a su más inmediato perseguidor. La difusión de estos números desencadenó de inmediato una fuerte reacción por parte de los sectores opositores, cuyos simpatizantes optaron por sitiar el edificio sindical, dejando atrapadas en su interior a las máximas autoridades encargadas de supervisar el comicio.
El desglose final de las urnas en el territorio jujeño otorgó 693 apoyos a la fórmula oficialista, mientras que la corriente Multicolor alcanzó las 659 adhesiones y la nómina Azul y Blanca finalizó en el tercer puesto con 600 sufragios. El máximo responsable de la Junta Electoral de ADEP, Raúl Borda, confirmó la validez de las actas y denunció encontrarse retenido en la sede gremial junto al resto del equipo fiscalizador. Según su testimonio, la carga de datos se realizó de manera progresiva en la plataforma nacional con el respaldo de los representantes de cada facción, por lo que desestimó rotundamente las acusaciones de irregularidades y enfatizó que no es posible desconocer un escrutinio que contó con la firma y conformidad previa de todos los fiscales en las mesas.
La disconformidad con los datos provisorios motivó un intento de irrupción por la fuerza en la sede sindical por parte de manifestantes vinculados a la agrupación Multicolor, lo que derivó en duros enfrentamientos en la vía pública contra los efectivos de la Policía asignados a la custodia de la zona. La confrontación, que dejó un saldo de tres agentes policiales con heridas de diversa consideración, transformó las inmediaciones de la entidad en un escenario de extrema violencia. Dentro del grupo de protestantes se identificó tanto a trabajadores de la educación como a personal no docente y militantes de diversas ramas políticas que insisten en rechazar la validez del resultado.
Este estrecho triunfo local del espacio oficialista se dio en forma paralela al desarrollo de las votaciones en el resto del país, donde la tendencia resultó contundente en favor de la conducción nacional. Con la revisión de más del 80% de los cómputos en las distintas provincias, la Lista Celeste Violeta ratificó su hegemonía al cosechar el 76% de la adhesión general del padrón. Con este contundente respaldo en las urnas a nivel federal, la fórmula liderada por Sonia Alesso como Secretaria General y Roberto Baradel como Secretario General Adjunto aseguró la conducción de la CTERA por un nuevo período de cuatro años.
