Las comunidades indígenas de la Cuenca de las Salinas Grandes y de la Laguna de Guayatayoc expresaron su rechazo contundente al intento de avance de la minera DAJIN Resources S.A. sobre sus territorios.
La empresa, filial de la canadiense Dajin Resources Corp, busca unificar cuatro proyectos mineros sin consulta previa y está intentando dividir a las comunidades.
La semana pasada, las comunidades frenaron el ingreso de la empresa minera a su territorio, después de que la Unidad Ambiental de Gestión Minera Provincial (UGAMP) rechazara el proyecto. Sin embargo, la empresa ha recurrido a estrategias para engañar a las comunidades, como invitar a vecinos particulares a un “taller de monitoreo participativo” sin la participación de las comunidades organizadas.
La empresa busca agrupar cuatro pedimentos cateos individuales para conformar el proyecto “Guayatayoc Norte”, que abarca 2877 hectáreas de tierras que pertenecen a las comunidades. El Boletín Oficial de Jujuy confirma la concesión de miles de hectáreas a favor de Dajin Resources S.A. en los departamentos de Cochinoca y Tumbaya.
Las comunidades denuncian que la empresa vulnera sus derechos garantizados por el Convenio 169 de la OIT y el artículo 75, inciso 17 de la Constitución Nacional, que protegen la propiedad comunitaria de las tierras y la participación en la gestión de los recursos naturales.
Nélida Sarapura, pobladora de la zona, relató que impidió el paso de la maquinaria y el personal minero que intentaba atravesar sus tierras. “Yo no quiero nada, no acepto nada”, dijo. Otros comuneros, como Franco y Vilma Callata, subrayaron la importancia de la defensa del agua como recurso vital y derecho colectivo.
Las comunidades están decididas a defender su territorio y su forma de vida, y han expresado su repudio a las estrategias del gobierno y la empresa. “Nosotros buscamos defender el derecho al agua y manifestamos que es un derecho cultural de nosotros proteger toda la Pachamama para las futuras generaciones”, dijo Franco.
La lucha de las comunidades de Salinas Grandes refleja una discusión global sobre el modelo de desarrollo y los límites de la transición energética. La minería lítica avanza sin el consentimiento de quienes habitan la cuenca, y las comunidades están decididas a proteger su territorio.
