Vendedores ambulantes de San Salvador de Jujuy se sienten perjudicados por los altos montos que el municipio de Maimará les exige para instalar sus puestos durante el Carnaval Grande.
Según denuncian, los cánones diarios llegan hasta los $500.000, lo que consideran “imposible de pagar” para trabajadores informales.
Gonzalo Caucota, feriantes, explicó que la situación se repitió durante la Chaya de Mojones, donde pagaron $300.000 por día. Para Carnaval, el monto aumenta a $500.000 por día, lo que significa un total de $2.000.000 por cuatro jornadas.
Los trabajadores aclararon que no se trata de grandes estructuras comerciales, sino de espacios de 3×3 metros donde venden productos simples como milanesas, café y papas fritas. Compararon los precios con otros municipios, como Capital, Uquía y Tilcara, donde los permisos cuestan entre $30.000 y $50.000.
Los vendedores consideran que el valor del permiso es “excesivo” y no se ajusta a la realidad económica que viven. Reconocen que el municipio brinda iluminación y espacio físico, pero insisten en que el precio es injusto.
Presentaron una nota formal solicitando la revisión del canon y se acercarán al municipio para pedir una reunión con la comisionada Susana Prieto. “Somos varios vendedores ambulantes. Vamos a ir a primera hora para que nos atiendan. Solo queremos trabajar”, concluyeron.
La situación ha generado malestar entre los vendedores, que buscan un precio justo para poder trabajar y sobrevivir. Esperan que el municipio comprenda su situación y llegue a un acuerdo.
Los vendedores están dispuestos a pagar un precio razonable, pero no pueden afrontar los montos exigidos por el municipio. La reunión con la comisionada Prieto será clave para encontrar una solución.
