La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) informó que la venta de juguetes por el Día del Niño cayó un 5,2% respecto al año pasado.
Según el informe de la CAIJ en jugueterías de cercanía, el ticket promedio fue de $13.000, mientras que en cadenas de mayor escala, con un 90% de productos importados y con licencia, alcanzó los $38.000.
Además, las promociones bancarias perdieron peso por las altas tasas de interés y el nivel de endeudamiento de las familias, explicaron apenas el 70% de las operaciones, cuando históricamente rondaban el 90%.
El ranking de ventas por categorías muestra que los juguetes de primera infancia (0 a 3 años) fueron los que mejor desempeño tuvieron durante la campaña, con un leve crecimiento interanual del 0,5% y una participación de casi el 30% del total. También lograron sostenerse en terreno positivo las masas de modelar y slime (+0,1%), los juegos de mesa y rompecabezas (+0,3%) y los bloques (+0,2%), que en conjunto concentraron más de un tercio del mercado.
En cambio, las categorías más tradicionales como pelotas (-7,2%) y muñecas y bebotes (-9,3%) mostraron retrocesos significativos. La caída fue aún más marcada en las figuras de acción y fantasía (-19,4%), las cocinas y estaciones de juego (-29%) y los rodados (-28,5%). Los mayores descensos se registraron en los juguetes a radio control y motor incorporado, con un desplome del 42,4%, y en los productos para aire libre (-24,4%).
Entre enero y julio de 2025, las importaciones de juguetes aumentaron un 84% en valor y un 114% en volumen frente a 2024, alcanzando 13.752 toneladas. También creció un 80% la cantidad de empresas importadoras, de 314 a 565.
“La preocupación del sector no es la cantidad, sino la calidad, el 50% del volumen importado fue realizado por 256 empresas que ingresaron juguetes a valores inferiores a US$3 por kilo, cercanos al precio de la materia prima, lo que plantea riesgos para la seguridad infantil y la competencia leal”, explicaron desde la Cámara del Juguete.
La CAIJ advirtió que la reciente flexibilización normativa impulsada por el Ministerio de Desregulación, que habilita la aceptación de certificados y ensayos del exterior mediante declaración jurada de importadores, puede vulnerar la seguridad y la salud de los niños en un contexto en el que la Aduana dejó de verificar estos aspectos.
