Durante el último fin de semana, la Policía de la Provincia de Jujuy desplegó intensos operativos de seguridad y control vial en el marco de una alta concurrencia por las celebraciones del Día de la Madre y los actos religiosos en Río Blanco.
Tras las jornadas de supervisión, las autoridades difundieron el balance de actuaciones confeccionado por la Dirección de Tránsito y Seguridad Vial, según detalló la oficial Emilce Ceballos. En total, se labraron 828 actas por diversas infracciones, contabilizando 47 casos de alcoholemia positiva y 41 siniestros automovilísticos en la provincia, los cuales afortunadamente no dejaron víctimas fatales de forma directa en las rutas.
Sin embargo, las fuerzas de seguridad iniciaron investigaciones en torno a dos decesos ocurridos en circunstancias particulares durante los mismos días. La primera intervención se produjo el viernes por la mañana en el barrio capitalino de Alto Comedero, donde dos albañiles hallaron sin vida al contratista de una obra en construcción. Luego de que el personal del SAME constatara la ausencia de signos vitales, la fiscalía ordenó la participación de Bomberos y Criminalística, trasladando el cuerpo a la morgue para realizar la autopsia correspondiente que determine las causas de la caída. El segundo hecho tuvo lugar el sábado por la tarde en La Mendieta, cuando un hombre de 70 años sufrió una descompensación fatal mientras jugaba al fútbol; pese a ser auxiliado y derivado de urgencia hacia el hospital, falleció en el trayecto debido a un paro cardiorrespiratorio.
En el plano delictivo, el despliegue policial en las inmediaciones de Río Blanco permitió la aprehensión de dos jóvenes que circulaban en motocicletas de procedencia ilícita por la Ruta Provincial N° 1. La oficial Ceballos precisó que efectivos en patrullaje advirtieron una actitud sospechosa cuando vieron a un sujeto empujando un vehículo de 150 cc junto a otro a bordo de un rodado de 110 cc. Aunque ambos intentaron huir al recibir la voz de alto, fueron demorados a los pocos metros. Al no poder acreditar la titularidad de los rodados, los agentes verificaron que uno de ellos presentaba pedido de secuestro activo y el otro había sido robado minutos antes.
A pesar de que el damnificado del asalto reciente denunció que los delincuentes habrían empleado un arma de fuego para cometer el delito, las requisas de rutina no arrojaron el secuestro de ningún armamento. Por último, la vocera de la fuerza señaló que los sospechosos indicaron inicialmente ser mayores de edad, pero las averiguaciones posteriores confirmaron que se trataba de dos menores. Ante esta situación, la fiscalía interviniente resolvió entregarlos a sus progenitores, a la espera de las determinaciones de la justicia.
