La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) informó que las ventas de juguetes durante las Fiestas cayeron un 6,9% en unidades en comparación con el mismo período del año pasado.
La caída en las ventas se debió a un consumo más cauteloso y restricciones presupuestarias en los hogares. Las ventas online, que habían crecido en comparación con las tradicionales bocas de expendio, se mantuvieron estancadas.
Los juguetes económicos y de precio bajo fueron los que mejor se vendieron, mientras que los productos de alto valor, incluidos aquellos asociados a licencias y marcas internacionales, tuvieron muy baja rotación. La importación de juguetes también se vio afectada, con precios distorsionados y falta de coherencia comercial.
El ticket promedio varió según el tipo de canal de venta: en jugueterías de barrio se ubicó en torno a $19.000 por juguete, en supermercados rondó los $10.000 y en cadenas especializadas ascendió a aproximadamente $45.000.
Los juguetes más elegidos fueron los de primera infancia, como didácticos y autitos, y los de aire libre, como lanzaaguas y juegos para arena. Los juegos de mesa familiares también fueron populares, con marcas como Ruibal y Top Toys.
La crisis afectó especialmente a los fabricantes nacionales, ya que el 70% de los productos y las ventas del mercado local corresponden a importados. La industria del juguete espera un mejor desempeño en el futuro, pero por ahora, la crisis sigue siendo un desafío.
La CAIJ destacó que, a pesar de la caída en las ventas, el desempeño de diciembre fue mejor al esperado, especialmente en comparación con noviembre. Sin embargo, la tendencia sigue siendo negativa y se espera que la industria se recupere en el futuro.
