El precio del petróleo crudo Brent superó los US$100 por barril, después de que el nuevo líder de Irán, Mojtaba Jamenei, advirtiera que el Estrecho de Ormuz permanecería cerrado como “herramienta de presión”.
El WTI, el petróleo de referencia estadounidense, también subió por un margen similar, cotizando por encima de los US$95 por barril.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que el suministro de petróleo se reduciría aún más si los barcos no reanudaban su tránsito por el Estrecho de Ormuz, normalmente la vía por la que pasa alrededor de una quinta parte de la producción mundial diaria de petróleo. La AIE también señaló que la guerra en Medio Oriente está creando la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial.
Los precios del petróleo se han mantenido altos a pesar de que 32 de las mayores economías del mundo, incluido Estados Unidos, acordaron agregar 400 millones de barriles de petróleo al mercado global, la mayor liberación de reservas de petróleo de emergencia de la historia. Sin embargo, un bloqueo casi total del Estrecho de Ormuz implica que los 400.000.000 de barriles de crudo se absorberían en tan solo 26 días.
La situación es preocupante, ya que los productores de Oriente Medio tienen pocas rutas para exportar su crudo, los tanques de almacenamiento están al límite de su capacidad y los ataques iraníes contra infraestructuras energéticas críticas continúan. Según la AIE, la mayoría de los siete países del Golfo han reducido sustancialmente su producción en cierta medida.
Los mercados bursátiles siguieron inspirándose en los acontecimientos en Medio Oriente y cotizaron mayoritariamente en números rojos el jueves en Asia, Europa y Estados Unidos. El sentimiento de los inversores hacia las acciones sigue estando “anclado” a la evolución del conflicto.
La guerra en Medio Oriente ha generado una gran incertidumbre en el mercado petrolero, y los expertos advierten que la situación podría empeorar antes de mejorar. La AIE ha pedido una rápida reanudación del transporte marítimo para evitar una mayor interrupción del suministro.
Mientras tanto, Irán ha intensificado sus ataques contra petroleros, impactando dos petroleros extranjeros en aguas iraquíes el jueves. La agencia marítima del Reino Unido también informó que otro buque en el Golfo Pérsico fue atacado, el sexto buque atacado en los últimos dos días.
La situación en el Estrecho de Ormuz es crítica, y los expertos advierten que cualquier interrupción adicional podría tener graves consecuencias para la economía global.
