El Gobierno Nacional anunció que descontará el día a los empleados estatales que se adhieran al Paro Nacional contra la Reforma Laboral, convocado por la CGT para el jueves.
La medida de fuerza cuenta con la adhesión de los gremios estatales y de transporte, lo que afectará la movilidad en todo el país.
La Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) adhirió al paro, pero no a la movilización, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó que saldrá a las calles a marchar frente al Congreso. El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó la postura del Gobierno y la dinámica parlamentaria.
El paro se produce en un momento clave, ya que la Cámara de Diputados tratará la reforma laboral el jueves. El Gobierno busca aprobar la ley con modificaciones y enviarla al Senado para su sanción. Sin embargo, los sindicatos consideran que la reforma quita derechos y no crea empleo.
El Secretario adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez, justificó el paro y dijo que el principal motivo es que el proyecto quita derechos y no va a crear ni un solo empleo. La medida de fuerza también cuenta con la adhesión de La Fraternidad, que paralizará completamente el transporte durante el paro.
La dinámica del paro produce fricciones al interior del sindicalismo, con algunos sectores considerando que la medida es insuficiente. El secretario general de la UOM de Córdoba, Rubén Urbano, definió como “bastante tibios” a los dirigentes de la CGT por no llamar a hacer un paro con movilización.
El Gobierno Nacional ha cedido en algunos aspectos de la reforma, como la reducción del régimen de licencias médicas, pero los sindicatos siguen considerando que la ley es perjudicial para los trabajadores. La situación sigue tensa y se espera que la medida de fuerza tenga un impacto significativo en la actividad del país.
