La docencia universitaria y preuniversitaria del país comenzó un paro de cinco días.
La medida de fuerza convocada por la CONADU Histórica, se desplegará desde el martes 18 hasta el sábado 22 de agosto, afectando el dictado de clases en las distintas facultades y colegios preuniversitarios de todo el territorio nacional.
Las causas estructurales detrás de esta resolución responden al persistente retraso en el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y a un escenario salarial sumamente desfavorable para los educadores e investigadores. Según los datos aportados por la conducción gremial, el Gobierno Nacional arrastra un desfasaje en los haberes que alcanzó un 28,5% al mes de junio, saldo al que se le suma la ausencia total de reajustes en los ingresos correspondientes a julio y un panorama similar proyectado para el mes de agosto.
Dentro del pliego de condiciones presentado ante las autoridades nacionales, el cuerpo docente exige la liquidación inmediata de los montos adeudados junto con sus respectivos retroactivos, la plena actualización de las garantías de ingreso y la restauración del Fondo Nacional de Incentivo Docente. De igual forma, los educadores reclaman partidas presupuestarias específicas destinadas a la formación continua, además de exigir la aplicación integral de la normativa vigente en materia de presupuesto educativo y científico.
A nivel local, la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy confirmó la formalización de su adhesión a esta huelga de 5 días. Desde la entidad provincial remarcaron la necesidad de sostener un plan de acción unificado para hacer frente a la reducción presupuestaria que impacta directamente en el desarrollo de las universidades públicas, la investigación científica y la producción tecnológica en todo el país.
