Un informe oficial del Ministerio de Salud de la Nación reveló que la sífilis experimentó un marcado ascenso en el Noroeste Argentino durante el periodo 2024-2025.
Según la entrega número 803 del Boletín Epidemiológico Nacional, correspondiente a la decimotercera semana epidemiológica de 2026, la cifra de contagios reportados en la región saltó de 4.614 a 5.557, lo que supone un incremento interanual del 20,4%. Esta tendencia alcista se reflejó de manera generalizada en la zona, donde cinco de las seis provincias registraron aumentos, situando la tasa regional en 111,7 diagnósticos por cada 100.000 habitantes, marca que aún tras su suba se mantiene por debajo del promedio global de la Argentina, establecido en 117,2.
Las provincias de Salta y Jujuy encabezaron la nómina epidemiológica del NOA al totalizar entre ambas 3.026 notificaciones en 2025 (1.513 eventos cada una), cifra que representa el 54,5% del total regional. No obstante, al ponderar estos números en función del volumen poblacional de cada distrito, la jurisdicción jujeña evidenció el índice más crítico de la región con una tasa de 223,2 casos cada 100.000 residentes, registrando una suba del 10,7% respecto de los 1.367 reportes previos. Por su parte, el territorio salteño mostró un ascenso más moderado del 4% frente a las 1.455 marcas de 2024, alcanzando una tasa de 122. En términos porcentuales, La Rioja lideró las subas con un salto del 61,8% (de 296 a 479 casos y tasa de 136), seguida muy de cerca por Santiago del Estero, que creció un 57,8% (de 223 a 352 casos y tasa de 41,5). Tucumán, en tanto, anotó el mayor incremento absoluto al sumar 460 confirmaciones adicionales, escalando un 56,7% (de 811 a 1.271 casos y tasa de 85,1). La única excepción a la tendencia fue Catamarca, donde los registros bajaron un 7,1% al descender de 462 a 429 fichas, ubicando su tasa en 117,6.
A nivel de la población general, la patología transmitida por la bacteria Treponema pallidum impactó con particular intensidad en las franjas jóvenes. El análisis sanitario de alcance nacional determinó que el 76% de la totalidad de las notificaciones de 2025 correspondió a pacientes con edades comprendidas entre los 15 y los 39 años. El pico de incidencia se ubicó en el rango de 20 a 24 años, con una tasa de 290,6 por cada 100.000 habitantes, escoltado por el segmento de 25 a 29 años, que promedió 268,6. En ambos estratos de edad, los indicadores arrojaron una prevalencia superior en la población femenina en comparación con la masculina, dinámica asociada a las diferencias en la vinculación con los servicios de salud comunitarios y el acceso a los controles médicos.
Las autoridades de la cartera de Salud enfatizaron que un crecimiento en el volumen de notificaciones no debe interpretarse exclusivamente como una aceleración en la transmisión del microorganismo. Factores como la ampliación de los operativos de testeo, el uso generalizado de diagnósticos rápidos, la depuración constante de las bases de datos y la optimización en la carga de eventos en el sistema de vigilancia inciden directamente en las cifras finales. La patología, que suele iniciar con una úlcera indolora cuya desaparición espontánea no implica curación, puede transmitirse por contacto directo en relaciones sexuales no protegidas o de forma perinatal durante la gestación. Dada su viabilidad de curación mediante antibioticoterapia oportuna, los organismos sanitarios ratificaron la importancia central del uso de preservativo, los tamizajes de rutina y los controles prenatales periódicos para contener su avance.
