La Asociación de Profesionales Universitarios de la Administración Pública (APUAP) declaró por unanimidad el estado de alerta y movilización tras rechazar la última propuesta salarial del Gobierno provincial.
La oferta oficial, que contempla un incremento del 4% distribuido en dos tramos, fue calificada como “insuficiente” por la asamblea gremial. Esta medida de fuerza se encuadra en un escenario de fuerte ajuste y paritarias a la baja que, según denunciaron desde el sindicato, replica a nivel local las políticas de contracción económica que se viven en todo el país.
Frente a este panorama, los profesionales exigieron de manera urgente una mejora inmediata en la pauta salarial de julio y la reapertura de la mesa de discusión paritaria antes de que finalice el mes en curso. El objetivo principal de adelantar el debate es evitar que la negociación se postergue para agosto, advirtiendo que cada mes de demora se traduce en una pérdida directa del poder adquisitivo de los trabajadores ante una inflación que supera de forma constante los incrementos otorgados por el Ejecutivo.
Desde el sindicato advirtieron que el sueldo inicial de un profesional se encuentra cada vez más alejado del valor de la Canasta Básica Total (CBT). Esta situación económica se complementa con un progresivo deterioro de las condiciones laborales en el sector público, caracterizado por la sobrecarga de tareas, el pluriempleo y un constante éxodo de profesionales calificados, una problemática que golpea con especial dureza al sistema de salud y a la administración pública en general.
Bajo la premisa de que “plata hay”, la asamblea fundamentó su reclamo exponiendo la solidez de los recursos con los que cuenta la provincia. De acuerdo con los datos presentados por el gremio, el territorio percibió un ingreso de 979.744 millones de pesos por coparticipación (lo que representa un incremento nominal del 29.02%), sumado a un aumento importante en la recaudación propia. Estos números contrastan con la imposición salarial del 16.5% aplicada en el mismo período, lo que demuestra que existen fondos suficientes para dar una respuesta acorde a las necesidades de las familias trabajadoras.
Finalmente, APUAP ratificó sus demandas exigiendo no solo la recomposición urgente del mes de julio y el adelantamiento de las paritarias, sino también el establecimiento de un salario inicial equivalente a la Canasta Básica Total. A su vez, reclamaron una piramidación salarial que respete de manera estricta la carrera profesional y administrativa, sosteniendo que el presupuesto disponible debe ser destinado con prioridad a resolver la profunda crisis de recursos humanos que atraviesa el Estado.
